Todos conocemos el estado en que se encuentra la biblioteca del Normal 1. La que comparten los alumnos de PEI, PNP y el secundario (y ni decir que los chicos de la primaria se cruzan a consultar literatura infantil que pocas veces encuentran). Y pareciera que en ella no se alojan más que libros ya viejos para los estudiantes que hoy somos y los futuros docentes que queremos ser. Claro que si comparamos nuestra biblioteca con otras, tal vez decir que “no hay libros” o son viejos sea un tanto exagerado. Pero también detrás de este profesorado o “alta casa de estudios” como lo llaman algunos, está el Estado, y en menor medida, el Gobierno de la Ciudad para hacerse cargo.
Como docentes en formación deberíamos exigir no sólo una biblioteca para consultar libros y materiales didácticos, sino también un espacio para permanecer en silencio o compartir lecturas con otros compañeros, y por sobre todo, variedad de ejemplares y libros actualizados. Es posible que a más de uno le haya pasado, durante su paso por el profesorado, de ir a consultar algún material didáctico o sobre teorías del aprendizaje y haya dado con concepciones que tienen a otro niño como centro de atención. Esos materiales se vuelven antiguos, dejan de tener sentido muchas veces para nosotros en este 2007, donde la información que circula además de ser cada vez más, se actualiza de un momento al otro. Por sobre todo el niño no es el mismo que hace treinta años y las sociedades cambiaron mucho.
Desde el Centro de Estudiantes, surgió con algunos compañeros la necesidad de atender a estas problemáticas que realmente a nuestro entender no son menores. ¿Pero cómo?. Aparece siempre el problema del dinero, de la falta de recursos y de su desigual distribución. Conversando con algunas autoridades del Normal parece que el mayor problema es que en el presupuesto que llega a la escuela, los libros no tienen un lugar. Es decir, no hay ni dinero ni políticas públicas interesadas en comprarlos.
¿Cómo podemos acceder a ellos entonces como estudiantes? Se propuso armar una Comisión de Biblioteca que, a lo largo de este año, intentará no sólo “denunciar” esta carencia de libros variados y actualizados sino más bien buscar alternativas para que la biblioteca crezca y la sintamos como nuestra. Esto quiere decir un par de cosas: tenemos que conocerla para aprovecharla, saber con qué libros contamos, cómo buscarlos, cuáles hacen falta, qué estaría bueno incluir, devolverlos a tiempo y cuidarlos entre todos.
Las bibliotecarias nos contaron que ya hace unos meses se terminó de digitalizar el material que incluye la biblioteca para agilizar la búsqueda. Así que ése es un paso menos. Igual nos preguntamos quién sabe sobre la existencia de esta alternativa para buscar libros. También nos contaron que se hace muy difícil obtener donaciones de las editoriales y plantearon la necesidad de un espacio más amplio
porque, aunque lo deseen, no hay lugar para incluir libros nuevos.
Los que recorrimos la biblioteca más de una vez sabemos que en los cajones está lleno de material bibliográfico en formato de fotocopias. Habría que ver si revisando cada estante y cajón, y seleccionando aquello que consideramos que ya no nos sirve para formarnos, podemos hacer más lugar para nuevos libros y documentos de consulta. Es evidente que la falta de espacio no puede ser nunca una excusa para que no construyamos una biblioteca más seria.
La propuesta entonces es invitarlos a participar, a pensar ideas para mejorar la biblioteca del Normal, a contactarnos con quienes puedan ayudarnos, a pensar en donaciones especificas respecto a algunos libros para nosotros indispensables. Con la colaboración de algunos docentes de PNP estamos armando un listado de los libros que no deberían faltar en nuestra biblioteca. Estaría bueno que algún compañero del PEI se sume junto a sus docentes al armado de un listado para ese nivel. Esperamos que en unos meses podamos ser más integrantes en la Comisión o al menos más cabezas para generar cambios entre esas maderas altas que parecen tener mucho por decir.
Aunque no todos participemos directamente en esta comisión, este tema debe preocuparnos a todos.
Comisión Biblioteca
EN LA GALERÍA, FRENTE AL PATIO DEL COLEGIO, ENTRANDO POR AYACUCHO HAY UN BASURAL. LA BASURA ESTÁ DESPARRAMADA SOBRE LOS ESCOMBROS Y CUARTUCHOS DE LA OBRA. LOS CONTEINER DE BASURA NO TIENEN TAPA Y AL REDEDOR HAY MOSCAS Y MOSQUITOS. TODO ESTÁ SUCIO, SE ESTANCA AGUA Y CUANDO LLUEVE SE INUNDA. ADEMÁS HAY VIDRIOS ROTOS Y HIERROS APILADOS. UN VERDADERO Y PELIGROSO FOCO INFECCIOSO. HAGAMOS ALGO, DIFUNDÁNDOLO !!!, LOS ALUMNOS DE PRIMARIA Y SECUNDARIA ESTÁN EN EL COLEGIO EN CONDICIONES INSALUBRES E INFRAHUMANAS!!!